Diary of love #2

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Hoy en mi entrega de Diary of love os quiero hablar sobre el fracaso, sobre los días malos y sobre la motivación.

Yo he estado a dieta como todos vosotros algunas veces, no muchísimas porque enseguida me di cuenta que no era mi camino pero he vivido con el jugo de la báscula toda mi vida (por eso decidí dejar de pesarme, entre otras cosas). Así que esto de intentarlo, no conseguirlo y sentir que no eres capaz es algo que me suena bastante. El asunto es que no fue hasta que decidí hacerme vegetaria cuando me di cuenta de una cosa: jamás había estado verdaderamente motivada para cuidarme.

Estaréis pensando “Raquel, menudas reflexiones más raras haces, ¿qué tendrá que ver?” pues resulta que mucho: llevo tres años sin comer productos animales y no he tenido recaída o necesidad imperiosa de hacerlo jamás, la gente cuando te pregunta siempre se sorprende de ello porque lo asemejan a estar a dieta: “por un día no importa”, pero es que para mí mis razones son tan potentes que ni se me pasa por la cabeza. Al darme cuenta pensé “pero yo me saltaba las dietas o el gym”… claro ¡porque no estabas motivada ni convencida de lo que hacías!

Sabéis que uno de los grandes problemas de la gente curvy es que fluctuamos de peso muchísimo pero esto no es algo excesivamente sano. Por eso hay que encontrar un camino que nos ayude a estar sanos sin agobios, esfuerzos y presiones y eso solo se consigue a través de la motivación. Sea la que sea, cada uno debe encontrar la suya.

Para mí ha sido el estar sana, es mi único y principal objetivo. Quiero tener una gran calidad de vida y me he dado cuenta que si no cuido mi máquina puede ser que acabe enfermando y no estoy dispuesta a que eso pase, además, si ocurre quiero estar preparada para afrontarlo con mucha fuerza. Siento que la medicina moderna solo cura lo que esta roto en lugar de ayudar a mantener lo que esta bien y no estoy de acuerdo con esa forma de vivir.

Además, respecto al fracaso o el no conseguir los objetivos, creo que vivimos en un mundo donde no se valora el esfuerzo y solo los logros, como si intentarlo o centrar tu energía en hacerlo no sirviera de nada. Intentarlo, fracasar, coger aire y volver a intentarlo tiene tanto valor como conseguirlo a la primera (o más). Osea que no os desaniméis si intentáis vivir más sano, hacer más ejercicio o comer mejor y  si no lo conseguís a la primera, tal vez, teníais que pasar por algún fracaso para encontrar vuestra motivación ideal.

Y, poco más, lo que os decimos siempre: no os pongáis a dieta por lo demás, no hagáis ejercicio porque esta de moda ser healthy, no hagáis o digáis las cosas por otros o por la presión social, navegar en vuestro interior y decidir por vosotros mismos. Es igual de válido decidir hacerlo que no, igual de necesario pasar por unas etapas y otras, no existe un modelo bueno o malo, sólo vuestro modelo. Deberíamos aprender a escucharnos más y priorizar lo que es importante para nosotros como individuos.  También a entender que solo nosotros somos responsables de nuestro cuerpo y mente, tu decides y nada está escrito con tinta permanente, siempre puedes borrar y reescribir tu historia.

Un beso enorme queridos,
Raquel

*En la imagen Jessamyn Stanley una yogui plus size que demuestra que cuidarse no es una cuestión de talla.

#Feeling good

#Feeling goodLa semana pasada los chicos de Entulinea nos invitaron a conocer sus bases para una vida más sana en un conjunto de actividades que desarrollamos en un espacio muy bonito llamado Valkiria Hub Space que además me pareció genial para ir a tomar una copa, está en el barrio de poble nou.

En el taller nos enseñaron el valor energético de los alimentos con un ejercicio super simple que supongo que algunas ya conoceréis. Nos montaron un catering estupendo en dónde había, ensaladas, wraps de salmón, yogur con fruta fresca, dulces y bebidas. Así que básicamente un donut de chocolate tenía cuatro veces más grasa mala que un wrap, un yogur una bebida y una ensalada. Obviamente para mí eso no quiere decir que el día que me apetezca tomarme un donut no lo haga pero si que te hace replantearte cosas en cuánto a tus elecciones a la hora de llevar una dieta equilibrada. Por supuesto nadie tocó los donuts jaja

#Feeling good

Además de eso nos prepararon una mini clase de danza del vientre que fue genial, nunca lo había probado y me divertí muchísimo cosa que agradezco por que aunque voy al gimnasio a menudo sigo odiándolo con todas mis fuerzas. En mi caso me satisface mucho más ir en bici por la ciudad y realmente deberíamos plantearnos hacer ejercicio de una forma divertida en vez de cómo una obligación hacerlo para sentirnos bien con nosotros mismos y no por perder peso sino para estar más saludables.

#Feeling goodHablamos también de la importancia de dedicarnos tiempo a nosotros mismos, de relajarnos haciendo algún tipo de actividad. Ellos nos propusieron una clase de arte en la que recreamos un cuadro de Picasso, eso fue super entretenido aunque yo suelo relajarme con un buen libro entre las manos. Os animo a conocer su programa pues aunque no soy fan de las dietas me parece que su filosofía es genial.

Diary of love #1

Diary Love-deporte-soy curvy

He decidido comenzar mi Diary of love, se tratará de una serie de post en los que os voy a contar mis avances en mi transformación hacia una vida más sana. Ya os hablé del paso tan importante que consideraba que había dado al comprarme una báscula, no por pesarme o adelgazar sino porque, para mí, se trataba del primer paso hacia la responsabilidad que supone cuidar mi cuerpo de un modo integral.

Para mí este cambio no se centra sólo en comer más sano y moverme más, sino que va mucho más allá, se trata de un cambio hacia un cuidado total, responsable y maduro de mi cuerpo y mi mente.

Os cuento algunas de las cosas que he ido aprendiendo:

1. Entrenamiento: Me apunte a un gym maravilloso (y carísimo, para que negarlo) que tengo cerca de casa. Le elegí porque tenía clases de pilates y yoga en un horario adaptado a mí, porque tiene spa y porque necesitaba un extra de motivación: si pago mucho por algo tengo que rentabilizarlo. De momento hago:

1 o 2 clases de yoga a la semana (casi siempre 2)
1 o 2 clases de pilate a la semana (casi siempre 1 todavía)
2 o 3 día de cardio (al menos 45 minutos)

Poco a poco, a mi ritmo, sin pegarme grandes palizas pero moviendo el culo lo suficiente como para sudar y oxigenar. Acompaño cada sesión de sauna, spa y demás cuidados para agradecer a mi cuerpo que se esté portando tan bien en el proceso.

He notado que soy capaz de subir escaleras sin cansarme como antes, correr para coger el metro (que antes si lo hacía me moría, literal) y que cada día soy capaz de hacer las asanas mejor, doblarme más e incrementar la intensidad de los entrenamientos cada vez un poco más.

2. Respecto a la alimentación, como ya os conté, tengo un nutricionista que me ayuda con eso de ver veggie. Entre las cosas que nos dimos cuenta que hacía mal estaban el que tomaba poca proteína y fruta, además reflexionando también me estaba quedando corta de agua. Entre las cosas que me pidió que hiciera está apuntar lo que como. Y como yo soy muy tecnológica me he buscado una App: LifeSum.

LifeSum me gusta porque no se trata de una app de dietas o de bajada de peso (que puedes configurarla así si quieres pero yo la configuré para llevar una dieta equilibrada). Puedes llevar un control de lo que comes (en donde te da datos de proteínas, carbohidratos y grasas), el agua que bebes y la cantidad de ejercicio que haces. Me encanta porque me permite controlar esas pequeñas cosas que se me escapaban de una forma visual y muy bonita. Además si la conectas con el lector de pasos del iphone te incluye todo lo que has caminado en el día en el gasto calórico, que es una tontería pero te anima a moverte más.

– Por cierto, también estoy probando algunas recetas nuevas como estas Energy Bites

3. Me he dado cuenta que parte de estar sana tiene que ver con llevar una vida moderada o, que al menos, es lo que a mí me funciona. Con esto quiero decir que no se trata de volverse un loco del deporte o de la alimentación sana o de la meditación sino que lo que a mí me funciona es ser sana a pequeña escala. Cosas como…

Subir y bajar las escaleras de casa andando (cuando me acuerdo)
Ir y venir a los sitios a pie
Controlar las comidas y compensar las torrijas del desayuno con una cena raw (verde y cruda)
Elaborar los menús de las comidas semanales y saltármelos siempre que quiera ;)
Meditar por las noches sólo aquellos días que no estoy especialmente cansada
Beber alcohol sólo cuando me apetece de verdad (esto depende de la vida social que tengáis es bastante interesante, porque bebemos alcohol sin para y sin pensar los que somos muy sociables y lo sabéis)
Ser flexible con el cuidado de mi piel pero no perezosa, pero tampoco demasiado exigente
Aprender a ser totalmente flexible mentalmente (permitirme cambiar de opinión o evolucionar cuando me apetezca) conmigo y con los demás.

Sé que así leído parecen tonterías pero llevarlo a cabo ha supuesto un cambio enorme en mi vida. Simplemente estoy introduciendo pequeñas rutinas más sanas en mi vida sin cambiarla u obsesionarme, porque pretendo que sean cambios que duren a largo plazo, o, al menos, esa es la idea.

4. A nivel mental (porque no considero que uno esté sano si no cuida también su interior) estoy intentando meditar a diario, aunque, reconozco que me cuesta conseguir una rutina. El yoga y el pilates, a mí, me ayuda muchísimo a nivel mental de presencia pues durante un par de horas soy consciente de mi cuerpo, solo me centro en él, sin juzgar.

Para todos aquellos que os estéis planteando acercaros a estas rutinas os recomiendo daros de alta (al menos unos meses para probar) en Aomm.tv pues podréis probar desde casa si os sirve e interesa. Eso sí, si decidís que es vuestro camino os recomiendo buscar unas clases porque un profesor te ayuda con las posturas y en las meditaciones progresaréis más rápido si alguien os guía.

Respecto a mis relaciones con los demás, y conmigo misma, estoy en proceso de flexibilización, porque reflexionando me di cuenta que me cuesta evolucionar, cambiar o aceptar otros puntos de vista. Así que durante estos meses estoy intentando aceptar que no todo es blanco y negro y vivir algo más en el gris. Es la parte más complicada de todas, la que más cuesta, pero no concibo la vida sin una mejora diaria, por pequeña que sea.

Tengo algunas cosas más que contaros pero lo haré en unos días. He pedido algunos kilos ya, por si alguien tenía curiosidad, pero sobretodo, me encuentro mucho más sana y feliz. Supongo que hacerse responsable de tu cuerpo te recompensará con una extra de endorfinas y vitalidad.

Un beso enorme queridos,
Raquel