Dejar de fumar

dejar de fumar

No hay nada que el título no deje claro no? Estoy intentando dejar de fumar. Y digo intentando por que esta vez me está costando un mundo. Ahora diréis esta vez? Sí es que además lo he dejado varias veces durante períodos largos pero al final siempre termino por volver a este vicio.

No se muy bien cómo montármelo, esta vez me gustaría dejarlo del todo. No me entendáis mal fumar me encanta. Me gusta mucho sobre todo en determinados momentos. Cuándo socializo o voy de terrazas con los amigos. Soy lo que se dice una “fumadora social”  que es un termino muy bonito pero el caso es que fumar, fumas igual.

Me he planteado varias cosas  y es que si mi estado mental no es el adecuado no lo dejo ni a tiros. Cuándo mi vida es más inestable y estoy más nerviosa fumo más.  Pero  así cómo os digo que fumar me gusta, el olor y el sabor que deja lo odio. Y cómo no puedo tenerlo todo voy a intentar dejarlo de una vez por todas.

Por ahora sigo cayendo de vez en cuándo en la tentación, mucho menos que antes que era a diario pero aún no he conseguido estar más de una semana sin probarlo.  Después de investigar mucho por internet creo que me voy a hacer con un cigarrillo electrónico. Pero con un líquido que no tenga nicotina por que sino creo no voy a avanzar nada con el asunto.

Estoy super abierta a que me deis consejos, experiencias o lo que sea. Por que se acerca el verano amigos y eso es símbolo del terraceo… Creo que lo voy a pasar fatal.

Help! jajaja

PD: Soy Lídia, Raquel no fuma.

No quieres estar delgada para estar más sana sino para no ser diferente

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El otro día estuve en la piscina, yo con mis lorzas y mi piel blanca como la leche y me dio por reflexionar sobre esa manía que tenemos las mujeres por querer ser delgadas.

Había un par de chicas preciosas, con una piel bronceada por el sol, y un biquini diminuto (que yo jamás podré llevar sin parecer una cosa ridícula llena de michelines) y pensé por un segundo “aisss ojalá ser como ellas”. Pues sí, queridos, nosotras tenemos más que interiorizado y aceptado el ser gordas pero a veces también lo pensamos (yo sobretodo cuando voy a una tienda y no hay un vestido precioso en mi talla).

El asunto es que, nada más darme cuenta de que había sucumbido al “ojalá estar delgada” también caí en la cuenta que ese “delgada” nada tenía que ver con estar sana y me alarmé. Solo quería estar delgada para ser como las demás mujeres, para dejar de ser “la gorda”. Curiosa reflexión verdad.

Efectivamente Raquel no quieres estar delgada para estar más sana sino para no ser diferente. ¡Caramba! Creo que hemos chocado contra algo grande. Resulta que mi interés era poder llevar un mini biquini en lugar de estar sana, pero lo que realmente me importa en la vida es ser feliz. Y claro si no estoy sana lo mismo hay épocas de mi vida en las que me cuesta estar feliz.

Queridos míos acababa de tener un momento ¡ajá! en toda regla. Porque comprendí porque hacemos dietas y volvemos a engordar cuando adelgazamos (no ser diferente no es suficientemente fuerte como motivación, por mucho que me guste un vestido) o por qué no conseguimos cuidarnos de una forma real sin pensar en la talla …

Queridas gorditas y gorditos debemos afrontarlo, creo que forma parte de nuestro proceso: queremos estar delgados para no ser diferentes. El asunto ahora es ¿pero quiero estar sano? Porque hacer una dieta en la que cuentes calorías hasta volverte loco o no comas no es estar sana y porque estar delgado no es, neceseriamente, estar sano.

Muchos de nuestros detractores (que somos muy majas pero hay gente a la que no le caemos bien) dicen que nosotras fomentamos la obesidad y que esta es la epidemia de nuestro tiempo y blablabla … y, si bien es verdad, que el problema de la obesidad y el sobrepeso es preocupante estar delgado no es estar sano. Estar delgado y alimentarse a base de azúcar y harinas refinadas no es estar sano, estar delgado y no comer para poder estar delgado no es estar sano, estar delgado y obsesionado con las calorías o con tu aspecto físico no es estar sano.

Genial Raquel, entonces, ¿qué demonios hacemos? Vivir, queridos, vivir y daros cuenta de las cosas tal y como son. Y aceptar, porque si quieres estar delgado por no ser diferente genial… pero sabiendo que es así. Si lo que quieres es estar sano, genial, pero no te mientas pensando que la salud tiene un único indicador numérico.

Yo por mi parte, os diré, al darme cuenta de esto acepte que lo único que me importa es estar sana, que lo que quiero es vivir hasta los 90 y tantos (como han hecho casi todos mis abuelos) y hacerlo de forma activa y feliz. Que tal vez tengo que aceptar que no siempre me cuido todo lo que debería y que habrá que realizar algunos pequeños cambios pero que me paso al bando de la salud. Que si jamás me puedo poner ese vestido pues oye, ya encontraré otro más bonito de mi talla pero lo que me importa es ser feliz y eso, sin salud, es complicado de conseguir.

Un beso enorme
Raquel

Pd. Lo sé estáis hartos de esta foto pero es que me flipa

Diary of love #2

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Hoy en mi entrega de Diary of love os quiero hablar sobre el fracaso, sobre los días malos y sobre la motivación.

Yo he estado a dieta como todos vosotros algunas veces, no muchísimas porque enseguida me di cuenta que no era mi camino pero he vivido con el jugo de la báscula toda mi vida (por eso decidí dejar de pesarme, entre otras cosas). Así que esto de intentarlo, no conseguirlo y sentir que no eres capaz es algo que me suena bastante. El asunto es que no fue hasta que decidí hacerme vegetaria cuando me di cuenta de una cosa: jamás había estado verdaderamente motivada para cuidarme.

Estaréis pensando “Raquel, menudas reflexiones más raras haces, ¿qué tendrá que ver?” pues resulta que mucho: llevo tres años sin comer productos animales y no he tenido recaída o necesidad imperiosa de hacerlo jamás, la gente cuando te pregunta siempre se sorprende de ello porque lo asemejan a estar a dieta: “por un día no importa”, pero es que para mí mis razones son tan potentes que ni se me pasa por la cabeza. Al darme cuenta pensé “pero yo me saltaba las dietas o el gym”… claro ¡porque no estabas motivada ni convencida de lo que hacías!

Sabéis que uno de los grandes problemas de la gente curvy es que fluctuamos de peso muchísimo pero esto no es algo excesivamente sano. Por eso hay que encontrar un camino que nos ayude a estar sanos sin agobios, esfuerzos y presiones y eso solo se consigue a través de la motivación. Sea la que sea, cada uno debe encontrar la suya.

Para mí ha sido el estar sana, es mi único y principal objetivo. Quiero tener una gran calidad de vida y me he dado cuenta que si no cuido mi máquina puede ser que acabe enfermando y no estoy dispuesta a que eso pase, además, si ocurre quiero estar preparada para afrontarlo con mucha fuerza. Siento que la medicina moderna solo cura lo que esta roto en lugar de ayudar a mantener lo que esta bien y no estoy de acuerdo con esa forma de vivir.

Además, respecto al fracaso o el no conseguir los objetivos, creo que vivimos en un mundo donde no se valora el esfuerzo y solo los logros, como si intentarlo o centrar tu energía en hacerlo no sirviera de nada. Intentarlo, fracasar, coger aire y volver a intentarlo tiene tanto valor como conseguirlo a la primera (o más). Osea que no os desaniméis si intentáis vivir más sano, hacer más ejercicio o comer mejor y  si no lo conseguís a la primera, tal vez, teníais que pasar por algún fracaso para encontrar vuestra motivación ideal.

Y, poco más, lo que os decimos siempre: no os pongáis a dieta por lo demás, no hagáis ejercicio porque esta de moda ser healthy, no hagáis o digáis las cosas por otros o por la presión social, navegar en vuestro interior y decidir por vosotros mismos. Es igual de válido decidir hacerlo que no, igual de necesario pasar por unas etapas y otras, no existe un modelo bueno o malo, sólo vuestro modelo. Deberíamos aprender a escucharnos más y priorizar lo que es importante para nosotros como individuos.  También a entender que solo nosotros somos responsables de nuestro cuerpo y mente, tu decides y nada está escrito con tinta permanente, siempre puedes borrar y reescribir tu historia.

Un beso enorme queridos,
Raquel

*En la imagen Jessamyn Stanley una yogui plus size que demuestra que cuidarse no es una cuestión de talla.