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Sentirse curvy es vivir desde el amor

Sentirse curvy es vivir desde el amor

Hoy queremos compartir con vosotras algo muy especial. Hace tiempo que nos apetecía realizar una sesión de este tipo. Así que cuando David Federico nos propuso la idea, liamos a Alejandra Remón y todos nos pusimos manos a la obra.

La idea era enfrentar dos modelos de belleza muy alejados del estandar. Bellezas que no son la norma pero por ello no dejan de ser especiales. Como ya os hemos comentado muchas veces estamos muy, muy pero que muy hartas de que nos digan como tenemos que ser. Que la sociedad nos explique qué es bello y qué no ¿acaso no podemos pensar por nosotras mismas?

Resulta muy curioso descubrir a Alejandra hablando de sus brazos “demasiado” delgados o de por qué no se suele poner jeans muy ajustados. Ella tiene exactamente los mismos problemas que nosotras o, al menos, parecidos. En realidad, si lo pensáis bien, todas las mujeres tienen los mismos “problemas”… pero, en realidad, ¿son reales?¿Son conflictos que nosotras hayamos generado?¿o se trata de una mentira que nos han contado y nos hemos creído? 

¿Es normal que casi todas las mujeres que conocemos no terminan de amar su cuerpo y tienen conflictos con él?¿como puede ser algo normal mantener conversaciones donde lo criticamos? 

¿Cómo nos puede parecer “normal” no sentir admiración por un cuerpo que se autoregenera, transporta y cuida de nosotras durante toda nuestra vida?¿Cómo podemos odiarle por tener estrías, ser gordo, ser delgado, alto, bajo, oscuro, claro, tener pelos…?¿Cómo es posible, además, que decidamos discriminar a las demás por alejarse de los estándares? 

Sinceramente todas deberíamos hacer una reflexión profunda al respecto y dejar de comernos las historias que nos han contado. Deberíamos empezar a ser más compañeras y menos enemigas. Tanto de nuestros cuerpos como de las demás mujeres. 

Sentimos que el tiempo de la revolución ha llegado. Deberíamos revelarnos desde el amor. El amor a nuestros propios cuerpos, nuestra propia belleza y, sobretodo, el amor hacia nuestras hermanas. Todas bellas tal y como son. 

Porque ser curvy no es estar gorda o no. Ser curvy es dejar de dar por buenas historias o estándares que otros han generado para ti y empezar a desarrollar los tuyos propios.

Es amar todas esas cosas que siempre te dijeron que estaban mal: tu celulitis, la tripita o esas estrías. Es amarse siendo muy delgada o muy gorda. Es reconocer la belleza del cuerpo humano y la magia de estar vivas. Es disfrutar de la vida en lugar de sufrir por patrones que, ni siquiera, nosotras hemos generado. 

Ser curvy es dejar de dar por buenas historias o estándares que otros han generado para ti y empezar a desarrollar los tuyos propios 

Deseamos para el 2019 un mundo un poco más amable con todas nosotras y mucho menos sufrimiento para las mujeres con este y otros temas. Ojalá pudiéramos hacer que todas al miraros al espejo descubriérais la magia de vuestra belleza y lo preciosas que sois, así, naturales, tal y como el universo os creo. 

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