Reconciliarse con una misma no es sencillo

Reconciliarse con una misma no es sencillo-soy curvy

Os digan lo que os digan reconciliarse con una misma no es sencillo y aceptarse, pues tampoco es sencillo. Hoy quiero ser más sincera que nunca y compartir con vosotras algunas de mis últimas reflexiones.

Por diferentes circunstancias he estado pensando mucho sobre “por qué estoy gorda”. Básicamente llevo meses obsesionada con la macrobiótica y la medicina china, probablemente encontré mi elemento. El asunto es que hay una cosa que me gusta mucho de esta filosofía que consideran que en el equilibrio, el centro, está la salud. Que lo que debemos buscar es la armonía. Conecta mucho conmigo esta idea porque me libera de presión: la armonía no siempre pide que todo sea perfecto, solo que tu objetivo sea encontrar el equilibrio*.

El asunto es que todas estas reflexiones me llevaron a plantearme cuál era la razón por la que yo, desde que tengo uso de razón, estaba gorda (por cierto, seguro que lo habéis visto pero Vogue nos preguntó si podía usar esta palabra y nos hizo muy felices). Porque, esto ya lo hemos comentado aquí en alguna ocasión, tener sobrepeso no es sano. Una cosa es que nosotras planteemos que no queremos ser discriminadas o que se nos meta en una saco de “como deba ser una mujer” y otra que no reconozcamos una realidad. También es verdad, no es lo mismo que te sobren 30 kilos para estar en “tu peso ideal” que 10.

Bueno, el asunto, es que yo me he dado cuenta que no me siento en mi peso ideal. Que me hago mayor y que me gustaría bajar peso para estar más ágil y más sana (esto no es algo nuevo, ya lo hemos charlado por aquí). Vale, pero si es así ¿por qué no me pongo a dieta y ya está? Pues porque considero que si quiero cambiar esta situación antes debía encontrar el motivo real por el cuál yo estoy así.

Y ¿sabéis qué? Me he dado cuenta que me como mis problemas y mi estrés. Y que durante muchos años me he escondido tras una capita de grasa que me hacía un poco “invisible” en la competición con el resto de mujeres. Muy fuerte ¿eh? (lo más fuerte es que sé que no soy la única ¿verdad?).

Y os cuento esto para que veáis que reconciliarse con una misma no es sencillo, porque nosotras nos aceptamos 100% y nos vemos desnudas y nos amamos y , de verdad, tenemos cero problemas con nuestra gordura pero, a pesar de eso, todavía estamos en proceso de aceptación. Que creo que es un camino que no acaba nunca porque no tiene que ver con estar gorda sino con conocerse profundamente.

Así que he escrito este post para que os liberéis de presión, que a todas nos cuesta, que todas nos vemos mal algunos días, que a todas nos falta por descubrir mil cosas pero que lo importante es seguir adelante y disfrutar de la vida.

Os mantendré informadas de mis avances, desconozco si adelgazaré en los próximos meses o todavía tengo más que descubrir antes de que eso ocurra. Sea como sea iré compartiendo con vosotros el camino por si ayuda a alguien.

Un besazo,
Raquel

*Se trata de mi propia interpretación tras bastantes horas de estudio, centrada en varios textos, que posiblemente tengan que ver con la misma corriente, pero a mí me sirve.

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